La primera visita al dentista marca la relación que un niño tendrá con su boca durante años. En nuestra clínica de Murcia atendemos a los más pequeños con calma, explicándoles cada paso con palabras que entienden y sin prisas, para que vengan tranquilos y vuelvan sin miedo.
¿Cuándo llevar a un niño al dentista por primera vez?
Lo recomendable es hacer una primera revisión cuando salen los primeros dientes, y en cualquier caso antes de cumplir el primer año. A partir de ahí, una revisión cada seis meses permite detectar caries, problemas de mordida o malos hábitos cuando todavía son fáciles de corregir.
Conviene adelantar la visita si notas alguna de estas señales:
- Manchas blancas, marrones u oscuras en los dientes.
- Dolor al masticar o sensibilidad con el frío o el dulce.
- Encías inflamadas o que sangran al cepillar.
- Dientes que salen torcidos, montados o fuera de su sitio.
- Hábitos como chuparse el dedo o usar chupete más allá de los tres años.
- Un golpe en la boca, aunque el diente parezca estar bien.
Qué hacemos en odontopediatría
La odontopediatría es la rama de la odontología dedicada a bebés, niños y adolescentes. En la consulta trabajamos sobre todo la prevención, pero también tratamos los problemas cuando aparecen:
- Revisiones y limpiezas adaptadas a la edad del niño.
- Selladores de fisuras, una capa fina que protege los surcos de las muelas, donde más caries aparecen.
- Aplicación de flúor para reforzar el esmalte.
- Empastes en dientes de leche y definitivos.
- Tratamiento de nervio en dientes de leche (pulpotomía) cuando la caries ha llegado lejos.
- Mantenedores de espacio si se pierde un diente de leche antes de tiempo.
- Valoración de la mordida y derivación a ortodoncia cuando hace falta.
¿Hay que tratar los dientes de leche si se van a caer?
Sí. Los dientes de leche sirven para masticar, para hablar bien y para guardar el sitio a los definitivos. Una caries que no se trata puede doler, infectarse y dañar el diente que viene debajo. Además, perder un diente de leche demasiado pronto puede hacer que los demás se muevan y los definitivos salgan torcidos.
Consejos para casa
- Cepilla los dientes de tu hijo dos veces al día desde el primer diente, con una cantidad de pasta adecuada a su edad.
- Hasta los siete u ocho años, repasa tú el cepillado: a esa edad todavía no tienen la habilidad suficiente.
- Evita que se duerma con el biberón de leche o zumo.
- Reserva los dulces y las bebidas azucaradas para momentos concretos, no para picar a lo largo del día.
Si tienes dudas sobre la boca de tu hijo, pide una revisión. Te explicaremos cómo está y qué podéis hacer en casa para cuidarla.